He leido recientemente, que no es tan importante lo que te pase, sino cómo te lo tomes...
Esto se explica así:
Los viernes por la tarde, es cuándo más cansados deberíamos estar, por toda la semana de trabajo superada, y en cambio... estamos expectantes, alertas, contentos ante el nuevo fín de semana que tenemos por delante...
El sábado, seguimos tranquilos, alegres y bien dispuestos, para comernos el mundo...
¿ Y qué ocurre, el domingo por la tarde, cuando todavía nos quedan unas horas de relax...?
Que solemos vernos ya en la ofi, o en el andamio, o ya nos imaginamos las caras de ésos compañeros con los que no nos gusta hablar...
y entonces, ¿qué ocurre? que nos sentimos mal, cuando todavía son nuestras varias horas de ocio...
¿ Es por nuestro diálogo interior? ¿Es por lo que con nuestros pensamientos creamos sentimientos, a veces dolorosos, y otras más felices aunque en la realidad no sea lo mismo?
Pongamos nuestra mente a nuestro servicio, que sea nuestra amiga, para conseguir ser cada día un poco más felices! Este es mi consejo de fín de semana, para cuándo llegue el domingo por la tarde: CARPE DIEM!
No hay comentarios:
Publicar un comentario